” Sir Stanley Matthews : The Legend “

 

Aludir al nombre de  Stanley Matthews es destapar los anales de la historia para recapitular un relato tan personificado como audaz , tan simbólico como señero , tan certero como nostálgico. Resulta complejo definir con palabras la extraordinaria carrera de este internacional extremo inglés.

Nació en febrero de 1915 en Hanley, hijo de un barbero que había sido boxeador del peso gallo y que tenía en baja estima el fútbol. Desde niño, el pequeño Stanley se levantaba a las seis de la mañana para hacer una durísima tabla de gimnasia antes de ir al colegio. Luego, en el colegio, en la calle y siempre que podía, jugaba al fútbol para desagrado de su padre, que le había soñado boxeador. Curiosamente, la madre intercedió al ver que el fútbol era la pasión del chaval y el padre cedió a medias. Se lo puso duro: “Vale: juega al fútbol con el equipo del colegio, pero si antes de los 15 años no has debutado en la selección colegial inglesa, deberás dejarlo”.

Lo consiguió, y en aquel debut con la selección colegial sería la primera vez que ocupara el puesto de extremo derecha.  Y pronto, a los 16 años, debutaría con el Stoke City, en Segunda División.

Bobby Charlton on Stanley Matthews

Hizo su debut en marzo 1932 para Stoke City y jugó su último partido para ellos 33 años después, . En el medio, se forjó la condición de héroe en Blackpool, ganando la FA Cup de 1953 en una final que se convirtió en sinónimo de su nombre.

destacó por un estilo de juego veloz, con destreza y búsqueda continua del rival para amagarle, resultó una rara avis en el fútbol inglés porque era un regateador. En el país del pase largo, la carrera potente, la carga y el salto razón por la que fue apodado. “ The wizard of dribble “ «El mago del regate»

Unas condiciones que le sirvieron,  para conseguir el primer balón de oro de la historia , a la edad de 41 años, otorgado por France Football en 1956. Para sorpresa de muchos Stanley Matthews se impuso a Don Alfredo Di Estefano por diferencia de 3 votos. (47/43)

El artículo que le dedica Gabriel Hanot, director de L’Équipe, es legendario: “Imperturbable, impasible, con el rostro inmóvil, salvo cuando está marcado por el esfuerzo, Stanley Matthews no ríe, pero hace reír al estadio entero. Es, a su forma, un clown genial, el Charlie Chaplin del fútbol…”.

Cinco años después volverá al Stoke, de nuevo en Segunda División. En 1963, con 49 años, es elegido jugador inglés del año por la campaña en la que el Stoke regresa a Primera. Jugará su último partido el 6 de febrero de 1965, ¡con cincuenta años y cinco días! Fue un Stoke-Fulham, con las 25.000 localidades del campo repletas y 40.000 aficionados sin entrada en la calle. Ese mismo mes, es nombrado Caballero del Imperio Británico, lo que le da el tratamiento de Sir cuando aun seguía en activo.

estatua stanley

Dignifico su profesión hasta el último aliento, jamás fue expulsado ni amonestado en su longeva carrera deportiva.

Si algún error cometío Stanley Matthews según el mismo, fue retirarse antes de tiempo.  “Aun me quedaban 2 años de fútbol en las piernas”

“ La clave para la inmortalidad es vivir una vida que valga la pena recordar “ The wizard of dribble sin duda lo consiguió.

Diego Bardanca

Twitter : @bardanka

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